Zamorano recuerda con agrado a su amigo solidario Norman Borlaug (1914-2009)


Norman Borlaug apoyó mucho a la Escuela Agrícola de Zamorano



Borlaug y Wellhausen estaban profundamente concientes de la necesidad de ingenieros agrónomos

*** En Zamorano lamentan su pérdida, no sólo como un científico agrario mundialmente reconocido y modelo a seguir, sino como un amigo duradero y solidario de nuestra escuela

Tegucigalpa, Honduras.

La Escuela agrícola de Zamorano recuerda con agrado y lamenta la partida de su amigo solidario Norman Borlaug, ganador del Premio Nobel de la Paz en 1970 por su trabajo en la producción de cultivos de granos de alto rendimiento que “ayudó a dar pan a un pueblo hambriento", murió el 12 de septiembre de 2009, a la edad de 95 años.

En Zamorano lamentan su pérdida, no sólo como un científico agrario mundialmente reconocido y modelo a seguir, sino como un amigo duradero y solidario de nuestra escuela.

Nacido en los Estados Unidos en Cresno, Iowa, Borlaug estudió en la Universidad de Minnesota, donde obtuvo una Licenciatura (1937), Maestría (1939), y Doctorado (1942) durante los años cuarenta, Borlaug viajó a México como parte de un programa de la Fundación Rockefeller para ayudar a los campesinos mexicanos a mejorar sus cultivos.

Su éxito en producir lo que se llegó a conocer como "trigo enano ", una cepa resistente a enfermedades que cuadruplicó la productividad de los campos de trigo previno la hambruna y transformó a México en una nación autosuficiente en producción de alimentos.

Su trabajo posterior condujo a avances similares con otros granos, incluyendo arroz y maíz, e inspiró a muchos para designar a Borlaug como "el fundador de la revolución verde".

Fue durante el tiempo de su trabajo en México que Borlaug escuchó acerca de la recientemente fundada Escuela Agrícola Panamericana, mejor conocida como Zamorano. Hizo visitas en diversas ocasiones a mediados de los años cuarenta, a menudo acompañado por un colega, Edward Wellhausen, experto en producción de maíz.

Ambos hablaban con el director fundador de Zamorano, Wilson Popenoe, famoso botánico y explorador, y observaban el crecimiento y progreso de la escuela.

Borlaug y Wellhausen estaban profundamente concientes de la necesidad de ingenieros agrónomos capacitados y expertos en cultivos en Latinoamérica, y ambos respaldaron enfáticamente la misión de Zamorano, ofrecer una rigurosa educación agrícola a través del estudio en las aulas y el aprendizaje mediante experiencias prácticas, para formar a los jóvenes como individuos disciplinados, comprometidos a mejorar el mundo en Latinoamérica y más allá de ella.

A lo largo de las décadas, cuando Borlaug viajaba a Honduras, visitaba con frecuencia Zamorano. En diciembre de 1987 dirigió el discurso inicial a una generación de graduandos de apenas más de 100 estudiantes, quienes le otorgaron una larga ovación de pie. Dos años después, cuando Borlaug estuvo en Tegucigalpa prestando asistencia al Ministerio Hondureño de Agricultura, el Dr. Simón Malo, entonces rector de Zamorano, invitó al Dr.

Borlaug a visitar nuevamente el campus y recorrer la escuela. "El Dr. Borlaug seguía obviamente muy atento al buen trabajo y misión de Zamorano e hizo muchas preguntas acerca de nuestros diferentes programas y acerca de los graduados de Zamorano, me di cuenta de que no habría mejor momento que ese, así que al final de la visita, mientras íbamos hacia el aeropuerto, le pregunté al gran hombre si estaría dispuesto a unirse a la Junta Directiva de Zamorano. Fue un gran placer escucharlo decir, si, definitivamente".

Desde1990 hasta el final de 1995, mientras fue miembro de la Junta, Borlaug visitó Zamorano unas seis veces por año. En el campus dictó conferencias y clases, y apoyó los muchos esfuerzos de proyección de la Escuela, incluyendo aquellos en apoyo a pequeños campesinos, producción de frijol y maíz, prácticas de diversificación de cultivos, y almacenamiento de semillas y granos.

Como lo relata el Dr. Malo, "a Borlaug le gustaba en particular reunirse con los estudiantes. Él pensaba que los Zamoranos eran talentosos y trabajadores, y disfrutaba impartirles alguna clase magistral siempre que podía". hondudiario